dissabte, 11 d’octubre de 2014

HOGAR, DULCE HOGAR

Esta casita la vi en una tienda, era un cojín, y como si fuese una japonesa, le hice una foto y me dispuse a copiarla.
Claro, no es tan fácil como me pareció en un primer momento.
Como los patrones me los hice yo, la puerta me quedó demasiado grande con respecto a lo demás. 
Bueno el caso es que lo he convertido en un panel para la entrada de la casa.
Ya empiezo a tener problemas de espacio.... no voy a saber donde colocar tantas cosas que hago. Tendré que empezar a regalarlas, bueno como pronto llegan las Navidades.